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El pan engorda, 15 mitos y mentiras sobre la nutrición

25 octubre, 2023
el pan engorda

El pan engorda. La alimentación es un tema muy interesante porque todos sabemos que una dieta equilibrada es necesaria para mantenerse sano y en forma. Siete de cada diez españoles tienen una mala alimentación que puede derivar en enfermedades cardiovasculares, según datos que maneja www.nutritienda.com, empresa líder online en productos de salud y belleza. De hecho, 44.000 personas mueren cada año en España por enfermedades cardíacas provocadas por una mala alimentación.

Para no caer en una situación de desnutrición es necesario saber qué comer y qué evitar, pero también comprender los mitos y mentiras sobre la alimentación que se han vuelto cada vez más comunes entre las personas con el paso del tiempo. Los expertos de Nutritienda.com nos muestran los más comunes:

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1. El pan engorda, al igual que la pasta.

El pan por sí solo no provoca aumento de peso, porque su efecto en el organismo depende de factores como la cantidad, los ingredientes utilizados y el propio estilo de vida del consumidor. Ya sea que elija pan integral o integral, puede proporcionar beneficios nutricionales ya que contiene fibra, vitaminas y minerales.
La pasta por sí sola tampoco engorda. La cuestión es que cuando agregas mucho queso, carne, tocino, salsa y otros ingredientes a tu pasta, esos ingredientes realmente pueden aumentar el contenido calórico del plato. En cualquier caso, lo mejor es elegir pasta integral y acompañarla con verduras (como una ensalada) y añadir una fuente saludable de proteínas.

2. Beber agua mientras se come daña la digestión.

No hay fundamento para esta afirmación. Aunque algunas personas señalan que beber agua con las comidas no diluye significativamente los jugos gástricos necesarios para la digestión. De hecho, puedes beber agua en el almuerzo y la cena. Además, hacerlo en cualquier otro momento del día te ayudará a mantenerte correctamente hidratado.

3. Las grasas vegetales son mejores que las grasas animales.

Algunas grasas vegetales, como las que se encuentran en los aguacates y el aceite de oliva, son buenas para la salud, pero no todas las grasas vegetales son saludables, como los aceites refinados. Por el contrario, algunas grasas animales, como las de pescado graso, contienen ácidos grasos omega-3 saludables. La nutricionista Irene Lezcano de Nutritienda.com comenta: “Dependiendo de nuestro estilo de vida podemos añadir grasas tanto animales como vegetales o, por ejemplo, si somos vegetarianos o veganos, solo grasas vegetales. Es importante que la fuente sea de alta calidad. »

4. No se deben consumir frutas después de las comidas.

No existe base científica para esta afirmación. Las frutas son una parte importante de una dieta equilibrada y se pueden consumir antes, durante o después de las comidas, ya que aportan nutrientes esenciales y antioxidantes beneficiosos para la salud. Además, su contenido en agua y fibra puede ayudarnos a sentirnos llenos e incluso controlar el apetito.

5. El azúcar es el factor más probable que hace que las personas aumenten de peso.

Aunque reducir el consumo de azúcar añadido tiene beneficios para la salud, no es el único factor que influye en la pérdida de peso. En general, el peso corporal está influenciado por la cantidad total de calorías consumidas, la calidad de la dieta y la actividad física. Comer cantidades moderadas de azúcar como parte de una dieta equilibrada no necesariamente tiene un efecto negativo sobre el peso, pero es importante distinguir entre los azúcares naturalmente saludables que se encuentran en las frutas y los azúcares agregados no saludables que se encuentran en los alimentos procesados.

6. Beber jugo de limón en ayunas ayuda a quemar grasas

No hay evidencia científica para esta afirmación. La pérdida de peso se consigue con un balance calórico negativo, consumiendo menos calorías de las que quemas. Beber jugo de limón con el estómago vacío puede ser bueno para la hidratación y la vitamina C, pero no es una panacea para quemar grasa.

7. Comer sal aumentará tu peso

La afirmación «comer sal engorda» no es cierta. La sal en sí no contiene calorías y, por lo tanto, no puede contribuir directamente al aumento de peso. Sin embargo, una ingesta excesiva puede provocar retención de líquidos y provocar hinchazón, que puede prevenirse con una hidratación adecuada y una ingesta reducida. De todos modos, es importante mantener un equilibrio adecuado de sodio en su dieta, ya que el consumo excesivo de sal puede afectar negativamente la salud cardiovascular.

8. Si quieres perder peso, debes eliminar los carbohidratos.

Uno de los conceptos erróneos más comunes, aunque infundado, es que los carbohidratos son la principal causa del aumento de peso. De hecho, son una importante fuente de energía para nuestro organismo.

Sé parte de una dieta equilibrada. Lo que realmente importa es el tipo de carbohidratos que consumes. Al elegir carbohidratos complejos como cereales integrales, frutas y verduras en lugar de carbohidratos refinados como el azúcar y la harina procesada, podrá comer bien y mantener un peso saludable.

9. La restricción dietética es la solución

En busca de su cuerpo ideal, muchas personas prueban dietas de moda muy estrictas para obtener resultados instantáneos. Sin embargo, esta dieta muchas veces no es sostenible a largo plazo y puede resultar perjudicial para la salud. «Las dietas extremadamente bajas en calorías o que eliminan grupos enteros de alimentos pueden provocar deficiencias nutricionales y desequilibrios en el cuerpo. En lugar de seguir un capricho, busque un enfoque equilibrado que incluya una variedad de alimentos nutritivos», dice. Iene Lezcano, nutricionista de Nutritienda.com.

10. La comida orgánica es más saludable

El mercado de alimentos orgánicos ha experimentado un tremendo auge en los últimos años y mucha gente cree que los alimentos orgánicos son más saludables que los convencionales. Aunque los alimentos orgánicos se cultivan sin el uso de pesticidas y fertilizantes sintéticos, eso no significa necesariamente que sean más nutritivos. La elección entre alimentos orgánicos y convencionales debe basarse en las preferencias personales y el acceso a estos productos. Lo más importante es priorizar una dieta equilibrada y rica en frutas, verduras y alimentos frescos, ya sean ecológicos o no.

11. Las mujeres embarazadas deben comer lo suficiente para dos personas.

La creencia de que las mujeres embarazadas deben comer suficiente comida para dos personas puede provocar un aumento excesivo de peso y problemas de salud. Las necesidades calóricas aumentan durante el embarazo, pero no hay razón para duplicar la ingesta de alimentos. Es más importante centrarse en la calidad de los alimentos consumidos y garantizar las necesidades nutricionales adecuadas del bebé para un desarrollo normal. Nutritienda.com recomienda que las mujeres embarazadas lleven una dieta equilibrada y variada rica en frutas, verduras, proteínas y cereales integrales.

12. Saltarse comidas te ayuda a perder peso

Mucha gente cree erróneamente que saltarse comidas, especialmente el desayuno, es una estrategia eficaz para perder peso. Sin embargo, esto puede resultar contraproducente, ya que puede llevar a comer en exceso, lo que conduce a un consumo excesivo de calorías y a una mala relación con la comida. En lugar de saltarse comidas, elija alimentos saludables y controle el tamaño de las porciones.

13. Más ligero y saludable

Los productos etiquetados como «light» o «bajos en grasas» suelen considerarse productos más saludables, pero no siempre es así. Aunque estos productos pueden ser bajos en grasa o azúcar, pueden contener aditivos y sustitutos artificiales para mejorar su sabor y textura, por lo que es importante revisar su lista de ingredientes y comprobar la calidad de sus ingredientes. Además, es importante recordar que una dieta equilibrada se basa en la variedad y la moderación. Elegir alimentos frescos y naturales es siempre una mejor solución que depender exclusivamente de productos «light».

14. Las frutas maduras engordan

Algunas afirmaciones de que la fruta madura engorda o aporta más calorías se deben a que la composición de la fruta cambia con el tiempo (maduración), tanto física, química como sensorial (sabor, textura y olor). El almidón de la fruta se descompone en azúcares más simples como la fructosa y se acumula más agua debido a la conversión de pectina, por lo que la fruta madura es más dulce y pesada. Además, se reduce la acidez, cambiando el sabor ácido y astringente a uno más suave, mientras que el dulzor mejora las características de la fruta madura.

A pesar de estos cambios, las calorías de la fruta son las mismas, principalmente porque los azúcares modificados de la fruta madura aportarán las mismas calorías que el almidón de la fruta verde, ya que ambos son carbohidratos. También aporta 4 kcal por gramo. El hecho es que cuando se producen cambios, la fruta madura es más fácil de digerir y el azúcar en sangre aumenta más rápido que la fruta verde. Finalmente, el aporte de fibra de las dos frutas no difiere.

15. Debes hacer cinco comidas al día

Depende de los hábitos de cada persona y del nivel de hambre. No importa si divides tus calorías diarias en dos, tres o cinco comidas al día, todas tienen que adaptarse a nuestro estilo de vida y preferencias. Además, no se trata de cuántas veces al día comemos, sino de la calidad de los alimentos que ingerimos y de cuánto ejercicio hacemos cada día, y el secreto es que varía de persona a persona.